Esta receta ofrece un plato de pasta reconfortante y profundamente sabroso: tiernas costillas estofadas en una rica salsa, servidas sobre fideos pappardelle anchos. Está diseñado para que no intervenga en gran medida, perfecto para una cena de fin de semana o cuando quieres algo impresionante sin atención constante. ¿El resultado? Una comida con calidad de restaurante que llena la cocina de un aroma acogedor y ofrece sobras que saben aún mejor al día siguiente.
Por qué funciona esta receta
La clave de este plato reside en el proceso de cocción lento. El estofado lento y bajo hace que las costillas duras sean increíblemente tiernas, mientras que la combinación de verduras, vino, tomates y un ingrediente sorprendente, la salsa de soja, forma capas de umami. Este método no es único; Muchos estofados clásicos (como el ternera bourguignon o el mechado filipino) se basan en el mismo principio: tiempo y paciencia para obtener el máximo sabor. El toque final de crema y parmesano le da un acabado lujoso, haciendo que este plato sea realmente especial.
Ingredientes clave y su función
- Costillas con hueso: Proporcionan una base rica y carnosa. Se prefieren las costillas de corte inglés porque ofrecen más carne hasta el hueso.
- Mirepoix (zanahorias, apio, cebolla): Este trío clásico forma la base aromática de la salsa.
- Vino tinto seco: Agrega profundidad y acidez, ayudando a descomponer la carne y desglasar la olla.
- Salsa de Soja: Esta es el arma secreta. Potencia el umami, realzando los sabores salados sin que el plato tenga un sabor demasiado salado.
- Pasta Pappardelle: Su forma ancha y espesa es ideal para adherirse a la abundante salsa.
Instrucciones paso a paso
- Dorar las costillas: Seque las costillas y sazone con sal y pimienta. Dorar en tandas hasta que se dore por todos lados; esto aumenta el sabor.
- Sofríe las verduras: Suaviza las zanahorias, el apio y la cebolla cortados en cubitos en la misma olla. Agregue el ajo picado y la pasta de tomate y cocine hasta que estén fragantes.
- Prepare la salsa: Desglase con vino tinto, raspando los trozos dorados. Agregue los tomates triturados, el caldo de res, la salsa de soja, el tomillo y la hoja de laurel. Regrese las costillas a la olla.
- Cocine a fuego lento para que quede tierna: Reduzca el fuego, cubra parcialmente y cocine a fuego lento durante 3 horas, o hasta que las costillas estén tiernas.
- Terminar y servir: Triture la carne, deseche los huesos, agregue la crema y el queso parmesano. Mezcle con pappardelle cocido, decore con perejil y sirva.
Almacenamiento y sobras
Este plato está aún mejor al día siguiente. El ragú se puede preparar con un día de anticipación, permitiendo que los sabores se mezclen. Refrigere durante la noche, retire la grasa endurecida y vuelva a calentar antes de mezclar con pasta recién cocida. Las sobras se almacenan bien en recipientes herméticos hasta por 4 días o se pueden congelar hasta por 3 meses.
Esta receta demuestra que las comidas deliciosas e impresionantes no tienen por qué ser complicadas. Un poco de paciencia y los ingredientes adecuados brindan una experiencia digna de un restaurante en su propia cocina. Disfrutar.









