Seamos honestos. La mayoría de la gente piensa que el baklava es la estrella de los postres turcos. Están equivocados. Si quieres la auténtica, la que se deshace en la boca y te deja con la necesidad de una siesta, es la tarta pişmaniyeli. Es más ligero que su primo azucarado pero igual de peligroso. Obtienes esa base crujiente y mantecosa. Luego el pişmaniye masticable y pegajoso. Por último, el crujido de los pistachos. Es una fiesta de texturas. Y puedes hacerlo en casa sin llamar a un panadero profesional.
Así es como lo haces bien. Sin problemas. Sólo resultados.
La lista de ingredientes
Necesitas cosas simples. Nada especial. Si los tienes en tu despensa, ya estás a la mitad del camino.
- 1,5 tazas de harina para todo uso
- 5 cucharadas de mantequilla sin sal, ablandada a temperatura ambiente
- 1 vaso de té de azúcar glass (aproximadamente media taza)
- 2 cucharadas de cacao en polvo (para esa nota profunda de chocolate en la corteza)
- Pişmaniye (algodón de azúcar turco). No te saltes esto. Es el alma del plato.
- Frijoles o garbanzos secos (para peso)
- Una pizca de sal
- Pistachos Antep triturados para el acabado
Elaboración de masa paso a paso
Empieza con la mantequilla. Tiene que quedar suave. Si hace frío te saldrán grumos. Si se derrite, te saldrá grasa. Apunta a ser flexible.
En un tazón, combine la mantequilla, el azúcar en polvo y la sal. Mezclar hasta que esté cremoso. Añade ahora la harina y el cacao en polvo. No lo arrojes todo de una vez. Agréguelo gradualmente. Mezclar con las manos o con una cuchara hasta que la masa se una. Buscas una consistencia similar a la del lóbulo de una oreja. Suave. Flexible. No pegajoso.
Si la masa está demasiado seca, añade un chorrito de agua. Si está demasiado húmedo, un poco de harina. Confía más en tus manos que en la receta.
Dar forma a las bases de las tartas
Pellizque los trozos de masa. Tamañolos como nueces. Enróllelas hasta formar bolas suaves. Aquí está el truco: presiona una pequeña hendidura en la parte superior de cada bola. Piense en ello como si hiciera un cuenco pequeño.
Coloque un frijol seco o un garbanzo en cada hendidura. Esto no es sólo para mostrar. Los frijoles actúan como pesas. Evitan que la masa se hinche al hornearse. Quieres círculos planos y nítidos. No montículos hinchados.
Colóquelos en una bandeja para hornear forrada con pergamino o ligeramente engrasada. Mantenga espacio entre ellos. Se extenderán ligeramente.
El proceso de horneado
Precalienta tu horno a 180 grados Celsius (350 grados Fahrenheit). Coloque la bandeja en la rejilla del medio. Hornee durante unos 15 a 20 minutos. Los quieres dorados. No oscuro. No pálido. Perfecto.
Sácalos. Déjalos enfriar por un minuto. Luego retira con cuidado las judías o los garbanzos. Manéjelos con cuidado. La masa es frágil cuando está caliente.
Asamblea: Donde sucede la magia
Deja que las bases de tarta se enfríen por completo. Esto no es n




