Quieres esa crisis. La dulzura pegajosa. El poco masticable de la avena. Este no es el típico pastel esponjoso. Es denso. Es honesto. Básicamente es una galleta del tamaño de una barra, horneada en una sartén y rociada con chocolate.
La consulta específica que la gente suele escribir en los motores de búsqueda es cómo hacer barras de avena con cerezas en una sartén. Es una búsqueda práctica. Tienes avena. Tienes frutos secos. Quieres algo que sepa a delicia de fogata pero que se sienta como un postre adecuado.
Aquí está la realidad de hacer esto. Es indulgente. Es rápido. Y sabe mejor cuando hace un poco de calor.
Lo que realmente necesitas
Mantenlo simple. No necesitas equipo sofisticado. Sólo un tazón para mezclar y una bandeja para hornear.
- 4 cucharadas de mantequilla sin sal
- 1 taza (aprox. 180 g) de azúcar moreno claro suave
- 2 cucharadas de melaza
- 350 g de copos de avena
- 1 taza de cerezas secas
- 1 taza de pasas
- 100 g de chocolate blanco o con leche, picado
Observe la melaza. Ese es el secreto. Agrega profundidad. El azúcar moreno es bueno, pero la melaza le da ese matiz oscuro y rico que combina perfectamente con la acidez de las cerezas.
El método: derretir, mezclar, presionar
Comience engrasando ligeramente su molde para hornear. No te excedas. Una fina capa de aceite o mantequilla en spray es suficiente.
En una cacerola mediana, combine la mantequilla, el azúcar morena y la melaza. Caliéntalo a fuego medio. No lo estás hirviendo. Simplemente lo estás derritiendo hasta que parezca un almíbar oscuro y uniforme.
Una vez que se derrita, apaga el fuego. Aquí es donde ocurre la textura.
Agrega la avena, las cerezas secas y las pasas a la sartén. Revuelva todo hasta que toda la avena esté cubierta con esa mezcla de melaza azucarada. Debería verse pegajoso. Si se ve seco, no derritaste la mantequilla lo suficiente.
Vierte la mezcla en tu sartén engrasada.
Aquí está el truco. Usa tus manos. Presiona la mezcla firmemente. No lo suficientemente fuerte como para lastimarte los nudillos, pero con suficiente presión para compactarlo. Lo quieres denso. Si lo dejas suelto, no se sujetará cuando lo cortes.
Horneado y acabado de chocolate
Precalienta tu horno a 180°C (350°F).
Coloca el molde en la parte superior del horno. Hornee por 25 minutos.
Compruébalo. Los bordes deben quedar dorados. Es posible que el centro todavía luzca un poco blando, pero se endurecerá a medida que se enfríe.
Sácalo. Déjalo enfriar completamente en la sartén. No te saltes esto. Si intentas cortarlo caliente, se desmoronará.
Mientras se enfría, ocúpate del chocolate.
Utilice un método de baño maría. Hervir una olla pequeña de agua. Coloque un recipiente resistente al calor encima. Asegúrese de que el fondo del recipiente no toque el agua. Esta es física básica. El vapor derrite el chocolate suavemente. El calor directo lo quema.
Agrega el chocolate picado al bol. Revuelva ocasionalmente hasta que quede suave.
Una vez que la base de avena esté fría y el chocolate derretido, rocíe el chocolate.




