Estas galletas tahini de chocolate dulce son una delicia sorprendentemente fácil y solo requieren un tazón, 8 ingredientes y alrededor de 20 minutos para prepararse. Combinan el rico sabor del tahini con profundas notas de chocolate, ofreciendo una textura crujiente por fuera y tierna por dentro.
Por qué se destacan estas cookies
El tahini, una pasta de semillas de sésamo, está ganando terreno en la repostería por su perfil de sabor único y su capacidad para agregar humedad sin depender de las grasas tradicionales. Combinado con jarabe de arce, crea una base rica en nutrientes y endulzada naturalmente para estas galletas. La adición de chocolate eleva la experiencia, lo que los hace ideales para un postre rápido o un capricho más saludable.
Ingredientes clave y su función
La receta se basa en algunos componentes básicos:
- Tahini: Proporciona una base ligeramente amarga y de nuez que complementa maravillosamente el chocolate.
- Jarabe de arce: Dulzor natural y humedad añadida.
- Harina de almendras y harina de tapioca: Crea una textura ligera, esponjosa y sin gluten.
- Cacao en polvo: Para un intenso sabor a chocolate.
- Chispas de chocolate: Derretidas y deliciosas ráfagas de chocolate extra.
Hacer las galletas: un proceso sencillo
El método es notablemente simple:
- Combine los ingredientes húmedos: Bate el tahini y el jarabe de arce hasta que quede suave.
- Agregue los ingredientes secos: Incorpora la harina de almendras, el almidón de tapioca, el cacao en polvo, el bicarbonato de sodio y la sal. Mezclar hasta que se forme una masa.
- Incorpore las chispas de chocolate: Agregue las chispas de chocolate y revuelva para distribuirlas uniformemente.
- Hornear: Coloque cucharadas redondeadas de masa en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino, aplánela ligeramente y hornee a 350 °F (176 °C) durante 9 a 12 minutos.
Las galletas resultantes son ricas, esponjosas y satisfactorias, con un dulzor equilibrado y un amargor sutil debido al tahini. Se pueden almacenar a temperatura ambiente por hasta 3-4 días o congelar para una conservación más prolongada.
Estas galletas ofrecen una deliciosa alternativa a las recetas tradicionales, lo que demuestra que las delicias pueden ser simples y saludables. Ya sea que se disfruten calientes o a temperatura ambiente, seguramente se convertirán en un nuevo favorito.
