Melania Trump, ex Primera Dama de los Estados Unidos, ha creado silenciosamente una productora de Hollywood, Muse Films, y se está preparando para estrenar un documental homónimo en enero de 2026. La medida marca un alejamiento significativo de su presencia pública tradicionalmente reservada durante y después de la presidencia de Donald Trump.
Detalles del documental
El documental, titulado Melania, se centrará en los 20 días previos a la segunda toma de posesión de su marido. Muse Films planea un estreno en cines seguido de una serie documental de tres episodios en Prime Video. Según un comunicado de prensa, la película promete “imágenes exclusivas que capturan reuniones críticas, conversaciones privadas y entornos nunca antes vistos” que ofrecen una mirada sin precedentes a su papel durante el período de transición.
Aspectos financieros y cambio de carrera
Según se informa, el proyecto es financieramente sustancial, y The New York Post cita un acuerdo de licencia de 40 millones de dólares con Amazon. Esto sugiere un movimiento estratégico hacia una carrera lucrativa después de la Casa Blanca, potencialmente preparando el escenario para futuros proyectos cinematográficos más allá del documental inicial.
Polémica en torno al director
La producción ya ha sido objeto de escrutinio debido a la participación de Brett Ratner, un director que ha enfrentado múltiples acusaciones de acoso sexual y mala conducta. Ratner ha negado estas afirmaciones, pero sus acusaciones pasadas plantean dudas sobre las consideraciones éticas del proyecto.
Cambio en el control narrativo público
Los conocedores sugieren que Melania Trump pretende recuperar el control de su imagen pública a través de este documental. Según se informa, el nombre de la productora, Muse Films, deriva de su nombre en clave del Servicio Secreto, lo que indica una estrategia de marca deliberada.
El lanzamiento de Muse Films y el próximo documental señalan un esfuerzo deliberado de Melania Trump para dar forma a su propia narrativa. Este movimiento la posiciona no solo como una ex Primera Dama sino como una figura activa en la industria del entretenimiento, aprovechando su notoriedad para posibles esfuerzos financieros y creativos a largo plazo. El éxito del proyecto, sin embargo, puede depender de navegar la controversia que rodea a su directora y cautivar efectivamente al público con un retrato íntimo, aunque cuidadosamente curado, de su vida.
