Si bien la frase “pero primero, café” alguna vez definió el ritual matutino de millones de personas, el panorama de la cafeína está experimentando un cambio significativo. El consumidor moderno, en particular la Generación Z, está mirando más allá de la máquina de café expreso, y un ingrediente específico lidera la tendencia: el matcha.
El fenómeno Matcha
El aumento de la popularidad del té verde en polvo no es sólo anecdótico; está respaldado por importantes datos de mercado. Según Tastewise, el matcha se ha convertido este año en uno de los ingredientes más importantes en la industria de alimentos y bebidas. El crecimiento es asombroso:
- Presencia en el menú: Los elementos del menú basados en Matcha han aumentado en más del 30 % en comparación con el año pasado.
- Zumbido social: Las menciones del matcha en las conversaciones de las redes sociales se han disparado un 107% año tras año.
Este cambio representa una tendencia más amplia en la que los consumidores buscan diversas formas de satisfacer sus antojos de cafeína, moviéndose hacia opciones como bebidas energéticas, chai y tés especiales.
Blank Street: una marca de café reinventada
En ninguna parte esta tendencia es más evidente que en el éxito de Blank Street Coffee. A pesar de una marca que se centra en el “café”, la cadena nacida en Brooklyn está encontrando su verdadera identidad a través del té verde.
Si bien la marca mantiene seguidores leales por sus exclusivas cervezas frías y espresso, los datos del World Coffee Portal revelan una realidad sorprendente: la mitad de los clientes de Blank Street en realidad vienen a tomar matcha.
Blank Street ha dominado el arte de la “capitalización del matcha” al tratar el ingrediente no sólo como un té, sino como una plataforma para la experimentación culinaria. En lugar de ofrecer un café con leche estándar, utilizan un menú rotativo de temporada que trata el matcha como un postre o un cóctel artesanal. Los ejemplos actuales incluyen:
* Matcha de pan de limón
* Matcha con glaseado de cereza
El efecto TikTok y el atractivo de la Generación Z
El éxito de la marca está indisolublemente ligado a su marketing “codificado por la Generación Z” y su presencia en las redes sociales. En plataformas como TikTok, Blank Street se ha convertido en una sensación viral. Los usuarios publican con frecuencia pruebas de sabor de todo, desde matcha con “mantequilla de maní y gelatina” hasta especiales de primavera de temporada, creando un ciclo autosostenible de promoción orgánica y demanda de los consumidores.
Este compromiso digital ha impulsado un crecimiento financiero masivo. Lo que comenzó como un único carrito de café en Williamsburg en agosto de 2020 se ha transformado en un actor global.
* Valoración: La empresa se estimó en 500 millones de dólares el año pasado.
* Expansión: La cadena ahora opera en Nueva York, Londres, Boston y Washington D.C.
* Crecimiento futuro: Según se informa, Blank Street busca recaudar 100 millones de dólares adicionales en financiación este año.
La cuestión estratégica para la industria
El rápido ascenso de Blank Street plantea una pregunta vital para el futuro de la industria de las bebidas: ¿Ya no es suficiente el café?
A medida que las alternativas de té especial y cafeína con sabor ganan terreno, las cadenas de café tradicionales pueden descubrir que su crecimiento a largo plazo depende de su capacidad de diversificarse. Para captar a la próxima generación de bebedores, es posible que las marcas deban pasar de ser “cafeterías” a convertirse en “destinos de cafeína” que prioricen la variedad y el atractivo en las redes sociales.
El éxito de Blank Street sugiere que para las cadenas de café modernas, el camino hacia un crecimiento rápido puede pasar por dominar tanto el batidor de té como la máquina de café expreso.









