Un representante de Britney Spears ha refutado enérgicamente los informes virales que afirman que la estrella del pop provocó una escena caótica en un restaurante de Los Ángeles, que incluyó gritos, ladridos y la presencia de un cuchillo. El incidente, que ocurrió el miércoles por la noche en Blue Dog Tavern en Sherman Oaks, provocó un intenso escrutinio de los medios y preocupación del público, y algunos testigos describieron la atmósfera como inquietante.
Relatos contradictorios de la noche
La controversia surge de informes de TMZ y publicaciones en redes sociales del periodista de entretenimiento Jeff Sneider, quien estaba cenando en el mismo establecimiento. Según estos relatos, se vio a Spears, de 44 años, alzando la voz, gritando y ladrando. Sneider describió el evento en X (anteriormente Twitter) como “SALVAJE” y “INSANO”, y señaló que un comensal temía por su seguridad.
Los informes también alegaron que Spears estaba cenando con un hombre a quien le dijo repetidamente “Te amo” mientras se alimentaban mutuamente. Además, según los informes, el personal intervino cuando un individuo con Spears intentó fumar un cigarrillo en el interior. El detalle más alarmante involucró a Spears supuestamente caminando por el restaurante sosteniendo un cuchillo.
Sin embargo, el representante de Spears presentó una narrativa totalmente diferente. En declaraciones a los medios, el portavoz insistió en que la cantante estaba disfrutando de una cena tranquila con su asistente y guardaespaldas, no con una pareja romántica.
Aclarando las acusaciones de ‘cuchillo’ y ‘ladrido’
El representante abordó directamente las afirmaciones específicas que alimentaron la historia viral, argumentando que fueron sacadas de contexto o totalmente inventadas:
- El cuchillo: El portavoz aclaró que Spears no estaba blandiendo un arma sino que simplemente estaba cortando su hamburguesa por la mitad. “En ningún momento puso a nadie en peligro con un cuchillo”, se lee en el comunicado.
- Los ladridos: Los ruidos reportados por los testigos se explicaron como Spears contando una historia sobre su perro ladrando a los vecinos, en lugar de un comportamiento errático.
“Este ataque constante a todo lo que ella hace… es exactamente lo que ocurrió hace 20 años cuando los medios intentaron representar a Britney como una mala persona. Esto es ridículo y debe detenerse ahora”, dijo el representante.
En particular, el comunicado no abordó las acusaciones sobre los comentarios de “Te amo” o el incidente de alimentación, dejando esos aspectos de la velada sin explicación por parte del equipo.
Contexto: un patrón de escrutinio mediático
Este incidente ocurre en un contexto de mayor atención de los medios sobre los recientes problemas legales de Spears. Apenas 10 días antes, Spears evitó la cárcel por un cargo de DUI al declararse culpable de un delito menor. La rápida sucesión de estos eventos ha reavivado los debates sobre cómo el público y la prensa tratan a la cantante, particularmente a la luz de sus luchas pasadas con la tutela y el acoso de los medios.
La referencia del representante a “hace 20 años” sirve como un claro recordatorio de la intensa y a menudo invasiva cobertura que enfrentó Spears durante el pico de su fama y sus posteriores crisis personales. Al enmarcar los informes actuales como una continuación de ese patrón, el equipo está desafiando la narrativa de que Spears es actualmente inestable o peligrosa, retratándola en lugar de ello como una víctima del sensacionalismo.
Conclusión
Mientras que testigos presenciales y periodistas informaron de una escena inquietante que incluía ruido y un cuchillo, el equipo de Britney Spears sostiene que el evento fue una cena mundana mal interpretada por los forasteros. El incidente pone de relieve la tensión actual entre la percepción pública y la realidad privada de figuras de alto perfil, especialmente aquellas con antecedentes de intenso escrutinio mediático.
