Una tendencia creciente en la decoración del hogar implica reutilizar elementos inesperados. Un ejemplo reciente es el uso de soportes para pasteles, normalmente reservados para cocinas, como elegantes organizadores de baño. Esta práctica, popularizada por comunidades de diseño en línea como Apartment Therapy, ofrece una solución única para baños pequeños o espacios que carecen de almacenamiento.
La idea surge del deseo de maximizar la funcionalidad sin sacrificar la estética. Muchos baños carecen de espacio de almacenamiento adecuado, lo que obliga a los artículos de tocador a colocarse en mostradores estrechos. Un soporte para pasteles, particularmente uno vintage o de cristal, agrega un toque de elegancia y al mismo tiempo proporciona una exhibición elevada para lo esencial.
Un usuario experimentó con un mini puesto de pasteles que se encontró en la venta de una propiedad. Al principio, el intento de almacenar artículos más pequeños, como productos de limpieza, resultó difícil debido a la ligera curvatura del soporte hacia adentro (diseñada para evitar que los pasteles se resbalen). Sin embargo, los artículos más grandes, como los frascos de loción, encajan perfectamente, creando un “rincón humectante” designado.
El atractivo va más allá de lo práctico. El impacto visual de un puesto de pasteles en un baño es sorprendente: transforma un espacio que de otro modo sería mundano en algo más lujoso. Esto se alinea con una tendencia más amplia de personalizar espacios a través de una decoración poco convencional.
Si bien la idea puede parecer frívola, resalta una simple verdad: las soluciones de almacenamiento creativas se pueden encontrar en los lugares más inesperados. El organizador de baño con soporte para pasteles es un divertido recordatorio de que el diseño no se limita a las formas tradicionales.
