Cómo Karl Lagerfeld reinventó los códigos clásicos de Chanel

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Karl Lagerfeld no sólo trabajó para Chanel. Él lo salvó.

El diseñador y fotógrafo alemán asumió el cargo de director creativo en 1983. La casa estaba en problemas. Coco Chanel había muerto en 1971. La marca parecía obsoleta. Atrapado en el pasado.

Lagerfeld no borró la historia. Lo torció. Miró los trajes de tweed. La bisutería. Los vestiditos negros. Estas fueron las características definitorias de Chanel. Pero a la mujer moderna le resultaban pesados.

Su trabajo consistía en hacerles respirar de nuevo.

Reinterpretó el vocabulario para una nueva era. Creó nuevas formas. Cambió combinaciones de colores. Encontró nuevos usos para el logo distintivo. No se trataba de nostalgia. Se trataba de relevancia.

“Encogió el clásico traje de tweed en blusas cortas y pantalones cortos”.

Esa cita de Vogue captura la esencia de sus casi cuarenta años en el cargo. Tomó las siluetas estructuradas y conservadoras del fundador y las hizo divertidas. Peligroso, incluso.

Las mujeres ya no se vestían según los cajones de sus madres. Se vestían para la calle. Para la vida nocturna. Por el poder.

Lagerfeld entendió que los clásicos no son estáticos. Son materia prima. Usted construye sobre ellos. Los descompones. Los haces tuyos.

El resultado fue una marca que parecía atemporal y urgente. Podrías usar tweed y sentirte como si estuvieras participando en una broma. O una revolución.

Es raro que un diseñador mantenga unida una casa durante casi cuatro décadas. La mayoría se marcha después de una temporada. O un escándalo. O aburrimiento.

Lagerfeld se quedó. Mantuvo el motor en marcha mientras cambiaba simultáneamente el combustible. Por eso su trabajo todavía resuena. No porque fuera seguro. Porque fue agudo.

Las mujeres modernas todavía persiguen esa energía. La idea de que puedes honrar la tradición sin quedar atrapado por ella.

El tweed sigue ahí. Pero ahora es más corto. Encendedor.

Es más fácil mudarse.

Ese es el verdadero legado. No la ropa en sí. Pero la libertad que crearon.

La pregunta no es si Chanel sigue siendo relevante. Se trata de si eres lo suficientemente valiente como para usar la nueva versión.

Las viejas reglas han desaparecido.

Puedes usar pantalones cortos con una chaqueta de tweed.

Nadie te detendrá.