La frase “pollo y plátano” se está extendiendo rápidamente entre los niños y muchos padres se preguntan qué significa. La tendencia se originó a partir de una canción deliberadamente sin sentido lanzada por el grupo musical sueco Crazy Music Channel en febrero de 2025. Aunque aparentemente aleatoria, la melodía pegadiza y las imágenes extrañas de la canción (una cabeza de pollo sobre un cuerpo de plátano) le han llevado a una popularidad viral, acumulando más de 169 millones de visitas en YouTube.
Orígenes de la tendencia
La canción fue concebida como una distracción alegre de los problemas globales. Michel Petré, director general de MTM Music AB, explicó a Vox que la frase surgió espontáneamente durante una discusión creativa. “Sólo queríamos hacer algo divertido de lo que la gente pudiera reírse”, dijo Petré. La simplicidad y lo absurdo del concepto resonaron claramente, como lo demuestra su adopción generalizada entre el público joven.
Cómo se propaga
La frase “chicken banana” ha trascendido sus orígenes musicales para convertirse en una forma de jerga entre niños, preadolescentes e incluso algunos adolescentes. Sin embargo, a diferencia de la jerga tradicional con significados definidos, “pollo y plátano” parece carecer en gran medida de un significado concreto. Según Vox, se utiliza para expresar una variedad de emociones sin una denotación específica, similar a otras tendencias de la Generación Alfa como “6-7” o “skibidi”.
Por qué es importante
La rápida difusión de frases aparentemente sin sentido pone de relieve la rapidez con la que hoy surgen y circulan tendencias entre los jóvenes nativos digitales. El fenómeno demuestra el poder del contenido breve y visualmente atractivo, especialmente cuando deliberadamente se inclina hacia lo absurdo. El hecho de que los padres estén buscando activamente explicaciones subraya la brecha generacional en la comprensión de estos momentos virales.
En última instancia, “pollo y plátano” es un recordatorio de que la cultura de Internet a menudo opera fuera de la lógica lingüística tradicional. Es un ejemplo divertido, aunque desconcertante, de cómo la Generación Alfa se comunica y conecta en línea.









